Testimonios
Historias reales de amor que siguen presente
Cada historia aquí compartida honra la vida de un compañero amado y el proceso de quienes aprendieron a transitar su ausencia con acompañamiento, memoria y amor.
No son “solo mascotas”. Son familia, compañía, historia y amor.
Estos testimonios fueron compartidos por personas que encontraron en el acompañamiento de Natalia, un espacio seguro para sentir, recordar, llorar, comprender y transformar poco a poco el dolor en una forma distinta de amor.

Sanchito y Amelie
Un amor que trasciende dimensiones.
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Cuando tus anclas de vida parten al arcoiris, quedas sin rumbo, inmersa en un caos de tristeza absoluta, ira, culpa, soledad, no le ves sentido a continuar… Hasta que atraviesas un proceso sanador, guiada de una persona que tiene, no solo el conocimiento teórico, sino el práctico porque lo vivió en carne propia.
La empatía, la sabiduría y el aprecio de Natalia me salvó la vida, me ayudó para que yo misma construyera otra y lo más importante, me recordó que un amor taaan enorme, y x2 en mi caso, trasciende dimensiones y que la mejor forma de honrarlo es amarme y cuidarme a mí, tal como esos dos angelitos peludos me aman y cuidan de mí aún.
✨🙏🏻 Gratitud, gratitud, gratitud 🙏🏻✨

Tyson “Ty”
El amor no se acaba, simplemente se transforma.
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Con mucho cariño quiero compartir mi experiencia. Cuando inicié el acompañamiento sentía que mi mundo se había derrumbado. La ausencia de Ty era tan profunda que me costaba encontrar fuerzas incluso para las cosas más simples del día a día. Sentía que una parte de mí se había ido con él.
Aunque el dolor no desaparece, contigo aprendí a darle un nuevo significado. Me ayudaste a honrar su vida, a agradecer por el amor inmenso que compartimos y a comprender que nuestra conexión no terminó con su partida. Entendí que el amor no se acaba cuando un ser amado ya no está físicamente; simplemente se transforma.
Gracias por brindarme un espacio seguro, donde mi duelo siempre fue escuchado, comprendido y respetado. Fuiste un verdadero angelito en el momento más difícil de mi vida y siempre llevaré ese acompañamiento en mi corazón.

Simona
Desde la tierra y desde el cielo.
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Mi nombre es Lina, mamá perruna amante de estos seres que llenan mi vida de amor sin límites y lealtad incondicional. Hace un año mi mona, el gran amor de mi vida, quien es uno de los seres más importantes de mi existencia, partió de forma inesperada de este plano, lo que me llevó a experimentar el dolor más grande de todos: perder a mi hija de 12 años.
No ver de nuevo sus hermosos ojos y no poder escuchar sus tiernos ladridos se tornó casi insoportable. Sabía que debía buscar ayuda, y gracias a Dios, al universo o a la vida encontré a la Dra. Natalia, en quien pude depositar mi confianza en un momento tan crítico como lo fue la pérdida de una parte de mí.
Para mí este valioso acompañamiento significó algo muy grande en mi vida. Siempre estaremos agradecidas, Lina desde la tierra y Simona desde el cielo.

Centella
Siempre en mi corazón y caminando junto a mí.
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Centella era mi compañero fiel. Él, junto a su hermanita Pía, eran mi compañía siempre. Cuando se fue sentimos un dolor enorme. Los días siguientes a su partida fueron muy difíciles, pero por algún motivo sentía que yo debía ser el ancla de mi hogar y empecé a reprimir mis emociones para apoyar a mi mamá y a mi hermana.
No fue una buena decisión, porque esa tristeza, ese miedo y esa angustia de no tener a mi gordo conmigo cada día se hacía más grande. Un día exploté y noté que dejé de sentir alegría por la vida. Sentía que no podía seguir adelante sin mi mejor amigo, pero tenía miedo de que me juzgaran o me dijeran que “solo era un perro”.
En las sesiones con Nata entendí que la pérdida de Cente es tan válida como cualquier otra pérdida y que mis emociones no eran malas para nadie. Solo tenía que integrar la pérdida de mi peludo para entender que, aunque ya no me acompaña materialmente, siempre está en mi corazón y caminando junto a mí.
A un año de haber terminado mi proceso puedo decir que he logrado salir adelante. Cuando pienso en mi gordo lo hago con felicidad, por todo el amor que le di y el que me dio. Cente y yo siempre estaremos muy agradecidos. ❤️🐶🪽

Estrellita
Un dolor que se transformó en amor.
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Quiero compartir mi experiencia con Natalia. Perdí a mi chiquita Estrellita el 19 de diciembre del año pasado. Sentí que una parte de mi alma se fue con ella. Al principio sentía un vacío muy inmenso y no supe cómo enfrentar la situación. Cada parte de mi casa me recordaba a mi chiquita.
En la primera sesión saqué todo ese dolor que tenía reprimido y lloré mucho. Sentí que con Natalia era como conversar con una amiga de muchos años y que no me iba a juzgar. Ella me ayudó a llevar el duelo, me enseñó cómo afrontar cada situación y con las actividades que me dejaba podía desahogar mi dolor.
Después de la tercera sesión empecé a comprender que es un dolor que no se quita, pero que se va transformando en amor. Hoy sigo sintiendo la ausencia de mi Estrellita, pero ya no desde el dolor sino desde la aceptación. Gracias a Natalia por su apoyo y ayuda emocional; cada sesión fue una experiencia maravillosa que me ayudó a transformar mi dolor.

Dante
En honor a mi viejito Dante.
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Perder a mi Dante fue doloroso. Pensé que, por ser ya un viejito, estaría preparada para su partida, pero no, no lo estaba. Fue entonces cuando contacté a la doctora Natalia para que me ayudara en este proceso nada fácil.
Con la ayuda correcta, el corazón vuelve a sanar paso a paso. Hoy, después de varios meses, estoy profundamente agradecida con la doctora Natalia por ayudarme a transformar ese dolor y esa angustia en un recuerdo lleno de amor.
Sin ella no me imagino cómo habría transitado este duelo; su guía fue mi mayor refugio.
Si estás viviendo algo parecido, no tienes que atravesarlo en soledad.
Tu dolor merece ser escuchado, comprendido y acompañado con respeto. Puedes escribirle a Natalia y contarle brevemente lo que estás viviendo.


