¿Cómo ayudar a tu hijo a atravesar la muerte de su mascota?
Cuando un niño(a) pierde a su mascota también pierde un amigo, un compañero y un vínculo muy profundo, y muchas veces es su primera experiencia con la muerte.
¿Esta sesión puede ayudar a tu familia?
Puede ayudarte si estás intentando acompañar a tu hijo en una pérdida que también te duele, pero no sabes exactamente cómo hablar, qué decir o qué evitar.
No sé cómo ayudarlo
Mi hijo perdió a su mascota y no sé cómo acompañar su dolor.
Hace preguntas difíciles
Pregunta por la muerte y no sé cómo responder con claridad.
Quiero validar lo que siente
Quiero acompañarlo sin minimizar su tristeza ni confundirlo.
Cada uno lo vive distinto
Toda la familia está atravesando el duelo de manera diferente.
Quiero dejar una huella de amor
Quiero que este momento no quede marcado por miedo, culpa o silencio.
Los niños viven el duelo de una manera distinta.
Muchas veces los adultos intentan proteger a los niños evitando hablar del tema. Sin embargo, el silencio también comunica. Cuando un niño no comprende lo que ocurre puede llenar los vacíos con culpa, miedo o confusión. Esta sesión ayuda a construir conversaciones honestas, amorosas y apropiadas para su edad.
Hablar con honestidad
Encontrar palabras claras, sensibles y adecuadas para su edad.
Validar emociones
Permitir que la tristeza, las preguntas y la confusión tengan un lugar seguro.
Crear seguridad
Ayudarle a entender que no está solo y que puede hablar de lo que siente.
¿Cómo es la sesión?
Esta sesión está dirigida exclusivamente a madres, padres o cuidadores.
Los niños no participan en este encuentro. Es un espacio pensado para acompañarte, orientarte y entregarte herramientas para que puedas sostener a tu hijo(a) con mayor seguridad y confianza en un momento tan difícil como la pérdida de una mascota.
Conocemos su historia
Comenzamos escuchando lo que ocurrió, cómo ha impactado esta pérdida a la familia y cuáles son las principales preocupaciones que hoy tienen como padres.
Comprendemos el duelo
Conversamos sobre cómo viven el duelo los niños según su edad y explicamos las reacciones emocionales y conductuales que pueden aparecer tanto en ellos como en los adultos. Comprender lo que está ocurriendo permite afrontar este proceso con mayor tranquilidad y menos incertidumbre.
Les entrego herramientas para acompañar a su hijo(a)
De acuerdo con la edad y las necesidades de su hijo(a), revisamos cómo comunicar la noticia de la muerte, cómo responder sus preguntas y qué hacer para acompañarlo de manera respetuosa jura durante los primeros días del duelo.
Resolvemos sus dudas
Destinamos un espacio para responder todas sus preguntas e inquietudes. Cada familia vive esta experiencia de forma diferente, por lo que la orientación se adapta a su realidad y a las necesidades particulares de su hijo(a).
Finalizan con mayor claridad y confianza
Al terminar la sesión contarán con una comprensión más profunda de lo que está viviendo su hijo(a), herramientas concretas para acompañarlo y la tranquilidad de saber cómo sostener este proceso desde el amor, la presencia y el res por su duelo.
Lo que recibirán como familia
Herramientas prácticas y emocionales para hablar del duelo, sostener las preguntas y crear un espacio seguro para la despedida.
Guía para hablar del duelo
Orientación para explicar la pérdida de forma clara y sensible.
Recursos para acompañar el duelo
Ideas y herramientas prácticas para acompañar a tu hijo con mayor seguridad y confianza.
Herramientas según la edad
Recomendaciones adaptadas al desarrollo del niño o adolescente.
Orientación profesional
Acompañamiento para que la familia transite este momento con más calma.
Un espacio para acompañar mejor a tu familia
Una sesión virtual para orientar a madres, padres y cuidadores en el duelo de sus hijos por una mascota.
Sesión virtual
60–80 minutos · Hasta 3 integrantes
Preguntas frecuentes sobre el duelo infantil por mascota
No existe una fórmula única, pero sí hay principios que ayudan: hablar con honestidad y claridad según su edad, evitar eufemismos como “se fue a dormir” que pueden generar confusión o miedo, y permitirle expresar lo que siente sin apresurarlo. En la sesión revisamos juntos cómo comunicar esta noticia de la forma más amorosa y apropiada para tu hijo.
Desde muy pequeños los niños perciben la ausencia y el dolor, aunque no tengan palabras para nombrarlo. La comprensión de la muerte evoluciona con la edad: los niños menores de 5 años la viven como algo temporal; entre los 6 y 10 años comienza a entenderse como algo definitivo; los adolescentes pueden vivirla con una intensidad similar a la de los adultos. En la sesión ajustamos las herramientas a la etapa de desarrollo de tu hijo.
No. Esta sesión está pensada exclusivamente para madres, padres y cuidadores. El objetivo es orientarte a ti para que puedas acompañar a tu hijo con más seguridad y claridad. Los niños no participan en este encuentro.
Sí. Puede asistir uno de los padres, ambos cuidadores o la persona adulta que esté acompañando más de cerca el proceso del niño. Si la familia vive el duelo de formas muy distintas, también es válido explorar eso en la sesión.
El silencio en un niño no siempre significa que no le afecta — a veces significa que no sabe cómo empezar o siente que no puede hablar de ello. En la sesión trabajamos estrategias para abrir ese espacio de forma natural, sin forzar y respetando su ritmo. A veces la puerta de entrada no es la conversación, sino una actividad, un ritual o una pregunta sencilla.
Sí. Muchos padres llegan a esta sesión cargando también su propio dolor por la pérdida de la mascota familiar, mientras intentan sostener al mismo tiempo el duelo de su hijo. En la sesión hay espacio para reconocer eso y recibir orientación para cuidarte a ti también mientras acompañas a tu familia.
No tienes que encontrar todas las respuestas por tu cuenta.
Acompañar a un hijo también significa permitirte pedir ayuda cuando no sabes cómo sostener este momento.
Acompañar a un hijo también significa permitirte pedir ayuda.
Si sientes que este momento es difícil para tu familia, estaré aquí para acompañarlos con respeto, claridad y sensibilidad.


